Este blog no tiene actualizaciones, y se lee hacia atrás, solo es una recopilación de distintas publicaciones de otros blog expertos en estos temas... las publicaciones no son mías... Y me atrevo a publicarlas para que conozcas la Bimilenaria tradición de la Iglesia.

domingo, 19 de junio de 2011

Secuencia para la Pascua

Victimae paschali laudes


Victimae paschali laudes
inmolent Christiani.

A la Víctima pascual
 ofrezcan alabanzas los cristianos.

Agnus redemit oves:
Christus innocens Patri
reconciliavit pecatores.

El Cordero redimió a las ovejas:
 Cristo inocente
 reconcilió a los pecadores con el Padre.

Mors et vita duello
conflixere mirando:
dux vitae mortuus,
regnat vivus.

La muerte y la Vida se enfrentaron
 en lucha singular.
 El dueño de la Vida, que había muerto,
 reina vivo.

Dic nobis Maria, quid vidisti in via?
Sepulcrum Christi viventis,
et gloriam vidi resurgentis,
angelicos testes, sudarium et vestes

Dinos, María, qué has visto en el camino?
Vi el sepulcro de Cristo viviente
 y la gloria del que resucitó,
 a unos ángeles, el sudario y los vestidos.

Surrexit Christus spes mea;
precedet suos in Galileam.

Resucitó Cristo, mi esperanza;
 precederá en Galilea a los suyos

 Scimus Christum surrexisse
a mortuis vere.

Sabemos que Cristo verdaderamente
resucitó de entre los muertos.

Tu nobis victor Rex, miserere.

Tú, Rey victorioso, ten piedad

Amen. Alleluia.





Secuencia para la Solemnidad de Nuestra Señora de los Dolores

Stabat Mater





Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.

Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, llorosa,
en que pendía su Hijo.

Cuius animam gementem
Contristantem et dolentem
Pertransivit gladius.

Su alma gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.

O quam tristis et afflicta
Fuit illa benedicta
Mater unigeniti

¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!

Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat
Nati poenas incliti.

Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.

Quis est homo qui non fleret,
Matrem Christi si videret
In tanto supplicio?

¿Qué hombre no lloraría
si a la Madre de Cristo viera
en tanto suplicio?

Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari
Dolentem cum filio?

¿Quién no se entristecería
a la Madre contemplando
a su doliente Hijo?

Pro peccatis suae gentis
Jesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum.

Por los pecados de su gente
vio a Jesús en los tormentos
y doblegado por los azotes.

Vidit suum dulcem natum
Morientem desolatum
Dum emisit spiritum.

Vio a su dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.

Eja mater fons amoris,
Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam.

Ea, Madre, fuente de amor,
hazme sentir tu dolor,
contigo quiero llorar.

Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum,
Ut sibi complaceam.

Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.

Sancta mater, istud agas,
Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide.

Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas
del Crucificado en el corazón.

Tui nati vulnerati
Tam dignati pro me pati,
Poenas mecum divide!

De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.

Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
Donec ego vixero.

Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.

Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare
In planctu desidero.

Junto a la Cruz contigo estar
y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.

Virgo virginum praeclara,
Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere.

Virgen de Vírgenes preclara
no te amargues ya conmigo,
déjame llorar contigo.


Fac ut portem Christi mortem,
Passionis eius sortem
Et plagas recolere.

Haz que llore la muerte de Cristo,
hazme socio de su pasión,
haz que me quede con sus llagas.

Fac me plagis vulnerari,
Cruce hac inebriari
Ob amorem filii,

Haz que me hieran sus llagas,
haz que con la Cruz me embriague,
y con la Sangre de tu Hijo.

Inflammatus et accensus,
Per te virgo sim defensus
In die judicii.

Para que no me queme en las llamas,
defiéndeme tú, Virgen santa,
en el día del juicio.

Fac me cruce custodiri,
Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia.

Cuando, Cristo, haya de irme,
concédeme que tu Madre me guíe
a la palma de la victoria.

Quando corpus morietur
Fac ut animae donetur
Paradisi gloria.

Y cuando mi cuerpo muera,
haz que a mi alma se conceda
del Paraíso la Gloria.

Amen



Atribuida a Inocencio III y al franciscano Jacopone da Todi. Esta plegaria que comienza con las palabras Stabat Mater dolorosa (estaba la Madre sufriendo) medita sobre el sufrimiento de la Santísima Virgen María, Nuestra Santísima Madre, durante la crucifixión.

Es una de las composiciones literarias a la que más se le ha puesto música; cerca de 200 artistas diferentes. Múltiples compositores de distintas épocas, géneros, estilos y visión musical han compuesto por este texto medieval. Entre los compositores se encuentran Giovanni Pierluigi da Palestrina, Joseph Haydn, Alessandro Scarlatti, Domenico Scarlatti, Antonio Vivaldi, Rossini, Giacomo Meyerbeer, Franz Liszt, Antonín Dvořák, Karol Szymanowski, Francis Poulenc, Josef Rheinberger, Krzysztof Penderecki, Salvador Brotons, Arvo Pärt, Pilar Jurado, Karl Jenkins siendo las más reproducidas las versiones de Giovanni Battista Pergolesi y Gioachino Rossini.

Secuencia para la Misa de los Fieles Difuntos y en la Misa de Réquiem

Dies iræ


Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sibylla !

Día de la ira, aquel día
en que los siglos se reduzcan a cenizas;
como testigos el rey David y la Sibila.

Quantus tremor est futurus,
quando iudex est venturus,
cuncta stricte discussurus !

¡Cuánto terror habrá en el futuro
cuando el juez haya de venir
a juzgar todo estrictamente!

Tuba mirum spargens sonum
per sepulcra regionum,
coget omnes ante thronum.

La trompeta, esparciendo un sonido admirable
por los sepulcros de todos los reinos
reunirá a todos ante el trono.

Mors stupebit et Natura,
cum resurget creatura,
iudicanti responsura.

La muerte y la Naturaleza se asombrarán,
cuando resucite la criatura
para que responda ante su juez.

Liber scriptus proferetur,
in quo totum continetur,
unde Mundus iudicetur.

Aparecerá el libro escrito
en que se contiene todo
y con el que se juzgará al mundo.


Iudex ergo cum sedebit,
quidquid latet apparebit,
nil inultum remanebit.

Así, cuando el juez se siente
lo escondido se mostrará
y no habrá nada sin castigo.

Quid sum miser tunc dicturus ?
Quem patronum rogaturus,
cum vix iustus sit securus ?

¿Qué diré yo entonces, pobre de mí?
¿A qué protector rogaré
cuando ni los justos estén seguros?

Rex tremendæ maiestatis,
qui salvandos salvas gratis,
salva me, fons pietatis.

Rey de tremenda majestad
tú que, salvas gratuitamente a los que hay que salvar,
sálvame, fuente de piedad.

Recordare, Iesu pie,
quod sum causa tuæ viæ ;
ne me perdas illa die.

Acuérdate, piadoso Jesús
de que soy la causa de tu calvario;
no me pierdas en este día.

Quærens me, sedisti lassus,
redemisti crucem passus,
tantus labor non sit cassus.

Buscándome, te sentaste agotado
me redimiste sufriendo en la cruz
no sean vanos tantos trabajos.

Iuste Iudex ultionis,
donum fac remissionis
ante diem rationis.

Justo juez de venganza
concédeme el regalo del perdón
antes del día del juicio.

Ingemisco, tamquam reus,
culpa rubet vultus meus,
supplicanti parce Deus.

Grito, como un reo;
la culpa enrojece mi rostro.
Perdona, Señor, a este suplicante.

Qui Mariam absolvisti,
et latronem exaudisti,
mihi quoque spem dedisti.

Tú, que absolviste a Magdalena
y escuchaste la súplica del ladrón,
me diste a mí también esperanza.


Preces meæ non sunt dignæ,
sed tu bonus fac benigne,
ne perenni cremer igne.

Mis plegarias no son dignas,
pero tú, al ser bueno, actúa con bondad
para que no arda en el fuego eterno.

Inter oves locum præsta,
et ab hædis me sequestra,
statuens in parte dextra.

Colócame entre tu rebaño
y sepárame de los machos cabríos
situándome a tu derecha.

Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis,
voca me cum benedictis.

Rechazados ya los malditos
arrojados a las llamas voraces
hazme llamar entre los benditos.

Oro supplex et acclinis,
cor contritum quasi cinis,
gere curam mei finis.

Te lo ruego, suplicante y de rodillas,
el corazón acongojado, casi hecho cenizas:
hazte cargo de mi destino.

Lacrimosa dies illa,
qua resurget ex favilla
iudicandus homo reus.

Huic ergo parce, Deus.

Día de lágrimas será aquel renombrado día
en que resucitará, del polvo
para el juicio, el hombre culpable.
A ese, pues, perdónalo, oh Dios.

Pie Iesu Domine,
dona eis requiem.

Señor de piedad, Jesús,
concédeles el descanso.

Amen.


Atribuido al franciscano Tomás de Celano (1200-1260), amigo y biógrafo de San Francisco de Asís. También se han considerado como posibles autores al Papa San Gregorio I Magno, San Bernardo de Claraval o los monjes dominicos Umbertus y Frangipani.


Vexilla Regis

Me viene a la mente la Reforma de Semana Santa de los años cincuenta, hecha con una cierta prisa bajo un Pío XII ya cansado. Y bien, sólo algunos años después, bajo el pontificado de Juan XXIII (quien, más allá de lo que se diga, en liturgia era de un tradicionalismo convencido y conmovedor), me llegó una llamada de Monseñor Dante, ceremoniero del Papa, que me pedía preparar el “Vexilla Regis” para la inminente celebración del Viernes Santo. Respondí: “pero lo han abolido”. Se me respondió: “el Papa lo quiere”. En pocas horas, organicé las repeticiones de canto y, con gran alegría, cantamos de nuevo lo que la Iglesia había cantado por siglos en aquel día.
                                                              Domenico Cardenal Bartolucci



Vexilla regis prodeunt,
fulget crucis mysterium,
quo carne carnis conditor
suspensus est patibulo.

Las banderas del Rey se adelantan
y la Cruz misteriosa en ellas brilla:
la Cruz donde el creador de la carne, en carne
está suspendido en un patíbulo.

Confixa clavis viscera
tendens manus, vestigia
redemptionis gratia
hic inmolata est hostia.


Quo vulneratus insuper
mucrone diro lanceae,
ut nos lavaret crimine,
manavit unda et sanguine.

Donde herido además
por la punta terrible de la lanza,
para lavarnos de la acusación,
manó sangre y agua en abundancia.

Inpleta sunt quae concinit
David fideli carmine,
dicendo nationibus:
regnavit a ligno deus.

Cumplíose en ti perfectamente
lo que David profetizo en su verso,
 cuando dijo a los pueblos de la tierra:
"Nuestro Dios reinará desde un madero"

Arbor decora et fulgida,
ornata regis purpura,
electa, digno stipite
tam sancta membra tangere!

Oh árbol bello y refulgente
hermoseado con la regia púrpura,
y destinado a que su tronco digo,
sintiera el roce de tan santos miembros.

Beata cuius brachiis
pretium pependit saeculi!
statera facta est corporis
praedam tulitque Tartari.

Dichosa tú, pues de tus brazos,
estuvo colgado el rescate del mundo, nuestro precio;
Tú eres la balanza en la que fue pesado
ese cuerpo que arrebató su presa a los infiernos.

Fundis aroma cortice,
vincis sapore nectare,
iucunda fructu fertili
plaudis triumpho nobili.

Salve ara, salve victima
de passionis gloria,
qua vita mortem pertulit
et morte vitam reddidit.

O Crux ave, spes unica,
hoc Passionis tempore! *
piis adauge gratiam,
reisque dele crimina.

Salve, oh Cruz, esperanza única,
en este tiempo de pasión:
acrecienta la santidad a los justos
y a los pecadores concede el perdón.

Te, fons salutis Trinitas,
collaudet omnis spiritus:
quos per Crucis mysterium
salvas, fove per saecula. Amen.

¡Oh Trinidad, fuente de salvación!,
que todo espíritu te alabe;
y tu que con tu cruz nos das triunfo
añádenos el premio, por los siglos.
Así sea.


El himno Vexilla Regis fue compuesto en el año 569 por San Venancio Fortunato, junto con el Pange Lingua, a petición de Santa Radegunda para la recepción solemne de las reliquias de la Vera Cruz enviadas por el rey Justino II desde Bizancio.

El poeta exalta a la Cruz como bandera (vexilla) cristiana, con la que Cristo venció a Satanás, al pecado y al mundo.

La Iglesia canta el himno Vexilla Regis durante el tiempo de la Pasión y en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

El texto ha sufrido algunos cambios a lo largo de los años. Por eso se puede encontrar con estrofas diferentes según las fuentes consultadas.